GABRIEL SOTO ¡A LA GUILLOTINA POR ENGAÑARNOS A TODOS!

Durante las pasadas vacaciones de invierno el tiempo libre me llevó directo a las profundidades de la televisión abierta, en donde con pena pude ver como los “programas de espectáculos” dedican más tiempo aire a ventilar las infidelidades de Gabriel Soto, situación que desde mi punto de vista sólo y exclusivamente debería interesarle a su mujer engañada y no a realizar una critica severa del trabajo de este “actor” y “cantante” quien no sólo engaño a su futura ex esposa, sino que también se la ha pasado engañando al público durante ya varias décadas. Por eso es que me lo llevo directo a la guillotina. ¡Que rueden las cabezas!

¡El Verdadero Engaño de Gabriel Soto!


Como ya expliqué en la introducción de esta columna, aquí no vamos a poner en tela de juicio la fidelidad marital de este hombre, eso a nadie le importa y repito una vez más dicho tema personal no corresponde a la prensa de espectáculos, es algo que enseñan en la Universidad y cualquier periodista que se respete dejará ese tema de la vida personal de Gabriel Soto fuera de sus espacios informativos.


Aquí lo que sí vamos a analizar es el gran engaño, el timo que este hombre ha venido realizando en la televisión nacional por décadas y del cual el público mexicano ha sido la única y real víctima. Hay que recordar que Gabriel Soto saltó a la fama gracias a su participación en el concurso de Mr. Mundo en 1996, lo cual es completamente coherente, pues para este tipo de certámenes no se requiere ser muy listo, letrado, ingenioso, ni mucho menos buen actor o cantante, simplemente hay que tener carita y cuerpazo. ¿Fácil, no?

El problema es cuando a Gabriel se le invitó a integrarse al grupo Kairo para que ocupara el lugar que dejaba Eduardo Verástegui y aunque todo el mundo sabía que Kairo era un grupo que vendía “carne” (o “imagen” como algunos ejecutivos dirían) alguien debió advertirle a Gabriel que engañar al público tarde o temprano le traería terribles humillaciones, como más adelante les revelaré en los siguientes párrafos.


Tras obtener papeles de relleno (a la altura de su capacidad histriónica) Gabriel recibió de parte de Emilio Larrosa la oportunidad de su vida para interpretar el rol de “El Feo” en la novela “Amigas y Rivales” y parece que se encariñó tanto con dicho personaje que de ahí en adelante en cuanta novela sale parece que está interpretando al mismo hombre bobalicón, al cual con la pena no se le termina creyendo ni media palabra.

El colmo llegó hace un par de años cuando Gabriel Soto (cegado por su ego) se atrevió a lanzar un disco como solista, teniendo un debut bastante desafortunado en el matutino “Hoy” en donde falló la pista y tuvo que “cantar” en vivo (si a eso se le puede llamar cantar, pues he escuchado “Godínez” de karaoke que lo hacen mil veces mejor) aquí el video en YouTube es realmente humillante y de penita ajena.

Ahora Televisa se queja de que el público haya migrado a ver series de otros países, pero es que quién en su sano juicio se va a fumar sus inverosímiles novelas, en donde además nos pretenden ver la cara de “mujeres cornudas” con protagonistas que ni son actores, ni son cantantes y lo peor no son creíbles. Y es que en Hollywood no basta con ser una “cara bonita” también hay que prepararse y eso se nota en pantalla.

Caso contrario al de Gabriel Soto, que pretende seguir viéndonos la cara, cuando su único talento hoy a sus más de cuarenta años comienza a esfumarse, pues la verdad carita bonita ya no es y en breve los años le pesaran tanto que el papel del “galancito bobo” comenzará también ha quedarle chico. ¿Y tú que tanto criticas a su esposa por tonta cornuda, vas a dejar que te siga viendo la cara también a ti diciéndote que es actor y cantante? ¿O mejor vamos exigiendo actores de verdad a las televisoras nacionales que hoy navegan entre el olvido y la mediocridad a su máximo nivel? ¡He dicho

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